PANAMERICANOS 2015
REFLEXIÓN PANAMERICANA
Un pasajero se encontró en un colectivo con Paula Reggiardo, jugadora de básquet que representó al paÃs en Toronto 2015, y escribió un mensaje emotivo en Facebook, que ya fue compartido casi 20 mil veces.
LA REFLEXIÓN DEL PASAJERO SANTIAGO LÓPEZ BLASCO EN FACEBOOK:
“No se cuál es su nombre, pero observarla me dejó reflexionando. Subió al colectivo con una valija, un bolso y la mochila. Me llamó la atención que una persona viaje tan cargada, pero enseguida me dà cuenta del porque. Era una deportista que venÃa de competir. Su bolso decÃa "Toronto 2015" y en su maleta tenÃa la etiqueta que le ponen las empresas aéreas. Un pasajero que estaba al lado de ella le preguntó de donde venÃa. Llegué a escuchar que era de la selección argentina de basquet femenino. También que mencionó "los únicos dos partidos que perdimos fueron con rivales que obtuvieron medallas".
Allà estaba ella en un colectivo de lÃnea, recién llegada de representar a nuestro paÃs. Pareciera que nadie pudo recibirla en el aeropuerto para llevarla a su casa. Probablemente tampoco habÃa una guardia de periodistas para entrevistarla y transmitir en vivo su arribo. Seguramente no hubo una multitud que la recibiera junto a sus compañeras.
TenÃa ganas de hablarle a los pasajeros "Amigos, aquà hay una deportista que acaba de volver al paÃs luego de representarnos. No gana millones sino que lo hace por genuina vocación y amor al deporte. ¡Demosle un fuerte aplauso!". No me animé... fueron unas pocas cuadras de viaje y como no suelo viajar en colectivo, estaba tratando de no pasarme de donde tenÃa que bajar.
Pensaba en cuántas horas, dÃas, semanas, años de su vida, ella dedicará al basquet. Y en cuántas cosas dejará de lado para priorizar el deporte. Gracias a ese esfuerzo, lograron en este torneo un digno 5to puesto, según me informé por internet.
Como creyente que soy, recordé las palabras del apóstol Pablo cuando escribió: "Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre" (1 Corintios 9:25). La miraba y me preguntaba, ¿Será que es asà también nuestro compromiso para ganar un dÃa la corona de justicia que Jesús dará a sus hijos?
Mi admiración y respeto a la basquetbolista del colectivo y a cada deportista que se dá por entero a lo suyo sabiendo que nunca ganará fortunas. En esta época donde pareciera que todo lo que importa es tener, acumular, ser famoso a cualquier precio, es emocionante al menos ver a alguien diferente. Y esa diferencia está en que no se mueve por el tener sino por lo esencial, el SER. No pude hablarle, sólo me atravà a sacarle una foto y hacer este sencillo homenaje.
Mi gratitud al Señor por hablarme a través de ella y quizá también hablarte a vos que estás leyendo esta experiencia. ¡Dios nos bendiga y ayude a priorizar lo eterno por sobre todo!"
Las palabras de Santiago comenzaron a viralizarse, ya fueron compartidas más de 17 mil veces y es por eso que realizó una aclaración horas después:
“Estoy tremendamente sorprendido por la repercusión que tomó mi reflexión. Agradezco a todos los que se toman el tiempo de leerla y compartirla. Son muchÃsimos! Sólo quiero aclarar, que mi intención no es manifestar ninguna queja ni reclamo por la falta de apoyo al deporte, etc. No soy quien para hablar de algo que no conozco. Estoy seguro que no debe ser fácil para quienes administran los subsidios a deportistas, lograr atender las necesidades que hay en todo el paÃs. Imagino que como en todo orden de la vida, las necesidades superan los recursos.
Muchas gracias nuevamente!”
“No se cuál es su nombre, pero observarla me dejó reflexionando. Subió al colectivo con una valija, un bolso y la mochila. Me llamó la atención que una persona viaje tan cargada, pero enseguida me dà cuenta del porque. Era una deportista que venÃa de competir. Su bolso decÃa "Toronto 2015" y en su maleta tenÃa la etiqueta que le ponen las empresas aéreas. Un pasajero que estaba al lado de ella le preguntó de donde venÃa. Llegué a escuchar que era de la selección argentina de basquet femenino. También que mencionó "los únicos dos partidos que perdimos fueron con rivales que obtuvieron medallas".
Allà estaba ella en un colectivo de lÃnea, recién llegada de representar a nuestro paÃs. Pareciera que nadie pudo recibirla en el aeropuerto para llevarla a su casa. Probablemente tampoco habÃa una guardia de periodistas para entrevistarla y transmitir en vivo su arribo. Seguramente no hubo una multitud que la recibiera junto a sus compañeras.
TenÃa ganas de hablarle a los pasajeros "Amigos, aquà hay una deportista que acaba de volver al paÃs luego de representarnos. No gana millones sino que lo hace por genuina vocación y amor al deporte. ¡Demosle un fuerte aplauso!". No me animé... fueron unas pocas cuadras de viaje y como no suelo viajar en colectivo, estaba tratando de no pasarme de donde tenÃa que bajar.
Pensaba en cuántas horas, dÃas, semanas, años de su vida, ella dedicará al basquet. Y en cuántas cosas dejará de lado para priorizar el deporte. Gracias a ese esfuerzo, lograron en este torneo un digno 5to puesto, según me informé por internet.
Como creyente que soy, recordé las palabras del apóstol Pablo cuando escribió: "Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre" (1 Corintios 9:25). La miraba y me preguntaba, ¿Será que es asà también nuestro compromiso para ganar un dÃa la corona de justicia que Jesús dará a sus hijos?
Mi admiración y respeto a la basquetbolista del colectivo y a cada deportista que se dá por entero a lo suyo sabiendo que nunca ganará fortunas. En esta época donde pareciera que todo lo que importa es tener, acumular, ser famoso a cualquier precio, es emocionante al menos ver a alguien diferente. Y esa diferencia está en que no se mueve por el tener sino por lo esencial, el SER. No pude hablarle, sólo me atravà a sacarle una foto y hacer este sencillo homenaje.
Mi gratitud al Señor por hablarme a través de ella y quizá también hablarte a vos que estás leyendo esta experiencia. ¡Dios nos bendiga y ayude a priorizar lo eterno por sobre todo!"
Las palabras de Santiago comenzaron a viralizarse, ya fueron compartidas más de 17 mil veces y es por eso que realizó una aclaración horas después:
“Estoy tremendamente sorprendido por la repercusión que tomó mi reflexión. Agradezco a todos los que se toman el tiempo de leerla y compartirla. Son muchÃsimos! Sólo quiero aclarar, que mi intención no es manifestar ninguna queja ni reclamo por la falta de apoyo al deporte, etc. No soy quien para hablar de algo que no conozco. Estoy seguro que no debe ser fácil para quienes administran los subsidios a deportistas, lograr atender las necesidades que hay en todo el paÃs. Imagino que como en todo orden de la vida, las necesidades superan los recursos.
Muchas gracias nuevamente!”

