NEW ENGLAND PATRIOTS SE QUEDÓ CON EL MEJOR DE LA HISTORIA
En Houston, ganaron 34-28 por muerte súbita.New England Patriots vencieron a Atlanta Falcons en un final cargado de emoción.
Al caracterÃstico despliegue del show y a la pasión que de por sà significa para los estadounidenses el fútbol americano, la edición número 51 del Super Bowl tuvo el condimento de la emoción: Atlanta Falcons lo tenÃa ganado (28-3) pero los New England Patriots alcanzaron el empate sobre el final y luego se consagraron en la prórroga. AsÃ, consiguieron el quinto tÃtulo de su historia en el Super Bowl.
Los New England Patriots escribieron una historia inverosÃmil en toda la NFL. El partido puede cortarse de tajo por la mitad y verse como dos juegos totalmente distintos. La primera mitad del Super Bowl 2017 fue dominada por un ataque a toda velocidad iniciado por el quarterback Matt Ryan de los Atlanta Falcons y capitalizada por Devonta Freeman.
El primer cuarto terminó sin puntos. Los equipos se respetaron de más. En el segundo lapso, despertó la ofensiva de los Falcons y lograron colocar el marcador con 21 puntos. A Tom Brady, el comandante de Patriots, esto le parecÃa inaudito. Al término del tercer tiempo el marcador se habÃa colocado 9-28, a favor de los de Georgia. En ese punto el receptor de New England, Julian Edelman, no podÃa quedarse con algún balón.
El último cuarto fue el que desestabilizó todo. Tom Brady se repuso de esa ligera depresión que sufrió en la primera parte del partido. Empezó a mirar al frente y tirar pases precisos. Encontró a un buen socio, a James White, quien le permitió avanzar yardas. Edelman se recuperó y se dio el lujo de dejar una estela de talento en el legado del Super Bowl. Ya eran los últimos minutos y capturó un balón que, de alguna manera, nunca cayó. Él tuvo la fortuna de quedarse con el ovoide y eso desencadenó el 20-28 y luego la jugada de conversión para el empate.
Los Patriots emparejaron el marcador y llevaron el partido al over time, el tiempo extra. Fue el primer Super Bowl que se define en la prórroga. La fortuna estuvo de su lado y ganaron el volado: la opción de ir al ataque primero. Y no fallaron. Brady se aproximó a la zona de puntos y, en la última jugada del partido, la cedió para que White estirara los brazos para el touchdown, ¡34-28! Asà los chicos de Bill Belichick consiguieron su quinto trofeo como los mejores del fútbol americano.

