"DELPO" Y "NOLE" POR EL TITULO
Uno superó a Nadal, el otro a Nishikori y el que gana sera el 3º del Mundo.
Juan MartÃn Del Potro se reinventó a sà mismo una y mil veces, y esta vez reinventó uno de sus mejores capÃtulos: meterse en la final del Abierto de los Estados Unidos, tal como hizo en 2009. Lo logró al vencer a Rafael Nadal, que debió abandonar a causa de molestias en la rodilla derecha que lo habÃan obligado a ser atendido durante el juego.
El partido, por entonces, iba 7-6 (3) y 6-2 para el argentino. Ahora, Delpo ya piensa en su rival del domingo, el serbio Novak Djokovic, que en el Arthur Ashe superó al japonés Kei Nishikori por 6-3, 6-4 y 6-2.
En el primer set, la paridad fue grande, tal como podÃa esperarse entre un número 1 y un número 3 del mundo. Aunque no hubo un tenis de altÃsimo vuelo, como también podÃa imaginarse. SÃ, en cambio, hubo emociones tempranas. Porque intercambiaron quiebres en los primeros dos juegos de saque y repitieron la escena sobre el final.
Aunque al argentino le costó sudor: rompió el servicio rival para quedar 5-4 y tuvo dos oportunidades de ganar el set, pero las desaprovechó, Nadal se repuso para quebrar y todo terminó en el tie-break. Delpo, de todos modos, no dejó que las chances perdidas hicieran mella en su actitud, y se quedó con el set ganando 7-3.
Nadal no fue el mismo en el segundo set. Su rodilla derecha comenzó a molestarle y su estirpe de incansable luchador no fue el mismo de siempre. Ese competidor feroz, que no deja pelota sin buscar, empezó a ver impactos rivales pasar limpios pese a picar a una distancia en otros contextos alcanzable para sus enormes condiciones fÃsicas.
Al margen de ello, su espÃritu deportivo y sus ansias de más lo hicieron batallar hasta donde pudo. Hidalgamente, terminó el set, y recién con el 2-6 estampado en el marcador se acercó a su silla, comenzó a recoger sus raquetas, guardarlas en el bolso y estrechar la mano del umpire antes de saludar a Del Potro y explicarle brevemente lo que le estaba pasando.



