La Franquicia Argentina se convierte en el primer finalista, por fuera de Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia.FELICITACIONES!!!
Los fuegos de artificio iluminan la noche cerrada en Liniers. Hay fiesta en Vélez. Una fiesta de excitación desatada tras las emociones contenidas. En el medio de la cancha, un grupo de jugadores saltan enloquecidos y por encima de todos ellos aparece AgustÃn Creevy, el que fue capitán y juega como capitán. Está descontrolado el hooker. Grita, se abraza. Hay lágrimas en su rostro porque él, como pocos en ese grupo, supo de tiempos no tan felices con el equipo.
De repente, Juan Manuel Leguizamón, ese santiagueño que es el único heredero del bronce histórico de Francia 2007 y que se ilusiona con ser parte del plantel Puma de Japón 2019, pide la palabra en el medio de la ronda. Quizá para repetir aquellas queAgustÃn Pichot habÃa dicho en ParÃs hace 12 años, cuando el seleccionado argentino dio el primer golpe del Mundial francés, al derrotar al local en el Stade de France de ParÃs, en el partido inaugural.
Quiere decirles a sus compañeros que celebren, que es su momento, que nadie les regaló nada. Que a Jaguares le falta un solo paso para salir campeón del Super Rugby. Porque este viernes se clasificó por primera vez a una final histórica tras el inapelable 39 a 7 frente a Brumbies. En la madrugada del sábado se sabrá si enfrente estará Crusaders o Highlanders. Y todo a cuatro años del comienzo de una aventura hacia lo desconocido.
Fue la noche soñada, la que todos esperábamos. Victoria ante Brumbies en Vélez por 39 a 7 con cinco tries y una actuación extraordinaria. Público y jugadores mancomunados por un mismo objetivo. Un estadio José Amalfitani con la energÃa que presagiaban los grandes acontecimientos. Un bastión dónde Jaguares se hizo fuerte (ganó ocho de los diez partidos que jugó) y dónde sólo fue derrotado por Lions y Chiefs en la etapa clasificatoria.
Identidad, mÃstica, compromiso, trabajo. Las bases que construyeron el ADN de un equipo que hizo historia. Rompió las barreras de sus propios miedos. Se fortaleció en la adversidad y se agigantó a base de sacrificio y pertenencia. Entonces contagió y empezó a sumar seguidores. La gente habló de Jaguares como "su equipo" y el apoyo empezó a cambiar de la frialdad del comienzo al aliento con "nombre propio" cada vez más notorio con la seguidilla de resultados positivos.
Ganó Jaguares, ganó el rugby argentino que rubricó este paso a la final luego de una campaña espectacular. Con armas legÃtimas como la defensa y un gran corazón para superar adversidades una tras otra. Fue una noche de emociones, inolvidable desde dónde se mire. Ganaron los Súper Jaguares, finalistas nada más y nada menos que del torneo más importante del mundo.
Jaguares (39): Emiliano Boffelli; Sebastián Cancelliere, MatÃas Orlando, Jerónimo de la Fuente (capitán) y MatÃas Moroni; JoaquÃn DÃaz Bonilla y Tomás Cubelli; Javier Ortega Desio, Tomás Lezana y Pablo Matera; Tomás Lavanini y Guido Petti; Santiago Medrano, AgustÃn Creevy y Mayco Vivas.
Entrenador: Gonzalo Quesada
Cambios, ST: 6 minutos, Nahuel Tetaz Chaparro por Vivas y Marcos Kremer por Lezana; 15m, Julián Montoya por Creevy y Enrique Pieretto por Medrano; 27m, Felipe Ezcurra por Cubelli; 29m, Francisco Gorrisen por Petti y Domingo Miotti por DÃaz Bonilla, y 30m, Ramiro Moyano por De la Fuente.
Cambios, ST: 6 minutos, Nahuel Tetaz Chaparro por Vivas y Marcos Kremer por Lezana; 15m, Julián Montoya por Creevy y Enrique Pieretto por Medrano; 27m, Felipe Ezcurra por Cubelli; 29m, Francisco Gorrisen por Petti y Domingo Miotti por DÃaz Bonilla, y 30m, Ramiro Moyano por De la Fuente.




