Una enorme actuación en la altura y los goles de Wanchope, Reynoso y Caicedo en contra dejan al equipo de Alfaro casi en semifinales
El Xeneize mostró solidez desde el principio. A los PT 11', Alexis Mac Allister encontró el espacio justo entre los centrales y la filtró para Wanchope, que eludió a su compatriota Adrián Gabbarini y gritó el primero. Lo único negativo de una mitad inicial formidable fue la salida por lesión de Mauro Zárate.
Sin embargo, el cambio le trajo una buena noticia a Gustavo Alfaro, ya que Reynoso ingresó y en el segundo minuto del complemento le puso la firma a un tiro libre fabuloso para convertir el 2-0. Después, el local se quedó con diez por la roja a Jefferson Orejuela, regaló más huecos en el fondo y Caicedo la metió en contra a los 35'.
Así, los de azul y oro sellaron una gran actuación en los 2.850 metros sobre el nivel del mar y tienen un pie y medio en la semifinal, en la que se cruzarían con el ganador de Cerro Porteño-River. ¿Se viene otro Superclásico copero?
Tan rara es la altura que todo se vuelve inestable. Gustavo Alfaro lo sabía, por eso ensayó un día antes y sorprendió con un dibujo que iba de 4-1-4-1 a 4-2-3-1, con Capaldo que pasaba de estar al lado de Marcone a soltarse y jugar con Salvio, Mac Allister y Zárate. Así, una vez que su equipo hizo pie, logró algo más de contención a pesar de lo difícil que resulta controlar la pelota en los 2.850msnm.

