Con un penal -vía VAR- de Borré y un golazo de Nacho Fernández, el equipo de Gallardo le ganó 2-0 a Boca y le hizo precio y ahora habra que esperar 20 dias para la definición y conocer el que tendra el pasaje a la final de Santiago de Chile.
Ni un año pasó. Pero el duelo continúa (algunos siguen pagando en cuotas el viaje al Bernabéu). Con sólo ver las caras dentro del campo alcanza y sobra... Algunas sentencias suelen ser relativas. Pero si es cierto nomás que, como dice la canción patria en el mundo River, Boca “murió en Madrid”, lo cierto parece ser que en Núñez lo empezó a velar. Tarde pero seguro. Como el VAR de Raphael Claus. Igualmente, lo de River fue Monumental en el superclásico copero después del gran superclásico copero. Pero no definitorio. Al Xeneize todavía le queda el tiro del final. En el mejor y en el peor de los sentidos. En definitiva, la sacó barata. Es cierto, tuvo chances claritas para empatar/descontar/mojar de visitante. Pero en el micro, que esta vez no descansó en su área, se llevó apenas dos golcitos en la baulera. Negoción. Borré y Nacho Fernández salieron en la foto que dejó con las ganas a Lechuga Alfaro y cía (incluso a De Rossi, quien ni pintó por el banco) aunque, para variar, el gran ganador de la ida semifinal fue un tal Gallardo. Invicto contra Boca en torneos internacionales, cuatro eliminaciones seguidas al Xeneize, enrrachado en 14 partidos por Libertadores (sólo perdió uno, el 2-4 frente a Lanús, de los últimos 25 por la Copa) y su performance en series mano a mano alcanza un récord de 22-3. Y contando... Sí, lo del Muñeco también es Monumental.
La intensidad fue tan notoria, que a los 7 minutos se produjo la primera acción que generó el primer estallido en Núñez. Un cierre a destiempo de Emmanuel Mas a Rafael Santos Borréobligó al brasileño Raphael Claus a consultar con la tecnología la resolución de la acción.
El contacto del ex San Martín de San Juan con el delantero cafetero despejó las dudas y la pena máxima le permitió al colombiano festejar el 1 a 0. El Millonario golpeó desde el vestuario gracias a la capacidad de su juego colectivo en la ofensiva. Para esas alturas ya nadie se acordaba del récord que tenía Esteban Andrada hasta la fecha pasada de la Superliga, cuando perdió su invicto ante Newell´s.
El duelo no dio ningún respiro. Antes de la llegada del descanso Borré desperdició una clara ocasión ante Andrada, al apostar por la potencia por sobre la calidad. El ex Deportivo Cali yVillarreal le quemó las manos al arquero, quien desvió al córner.
En la respuesta de Boca, Wanchope Ábila capitalizó un pésimo retroceso de River y habilitó a Capaldo para que el juvenil arribe en soledad al área. Sólo por la escandalosa resolución del pampeano el choque se mantuvo con ventaja del dueño de casa.
En el complemento un centro Montiel sorprendió a toda la defensa visitante y el palo evitó lo que pudo ser el 2 a 0. Además, la mala fortuna de Nacho Fernández hizo que el volante con pasado en Gimnasia no logre capturar el rebote del caño.
Como el duelo era de ida y vuelta Gustavo Alfaro reemplazó a Soldano por Carlos Tevezpara tener mayor peso en el ataque. El cambio también se dio en el esquema, dado que elXeneize pasó a jugar con el básico 4-4-2 con Bebelo Reynoso y Mac Allister por las bandas.
La presencia del Apache no intimidó al Millonario. Incluso pudo extender la ventaja a través de una proyección de De La Cruz asociada con Nacho Fernández que de milagro no concluyó en la red. El sacrificio de Mas y la suerte de Andrada completaron la carambola que se fue a centímetros del palo. El suspenso seguía paralizando corazones en Núñez.
La justicia llegó a falta de 20 minutos para el cierre. La obra de arte Made in Gallardo se construyó gracias al juego colectivo de sus mejores hombres. Triangulaciones, toques de primera, diagonales y precisión fueron los factores determinantes para que Matías Suárezbusque a la figura de la noche. Nacho Fernández festejó el segundo para que delire elMonumental.
La única alternativa que demostró el Xeneize para marcar el descuento fue la pelota parada. Los envíos punzantes en busca del gran juego aéreo de Ábila, Izquierdoz y Masrepresentaron algunos argumentos desesperados para mantener la serie abierta. Sin embargo, el tanto nunca llegó. Dicen que el 2 a 0 es el peor resultado. Probablemente no piensen lo mismo en el Mundo River.




