
Tadej Pogacar, ganador del Tour con solamente 21 años.
Los hombres del UAE Team llevaron a un Tadej Pogacar que ya es el tercer ciclista más joven en conquistar la ronda gala. El esloveno le birló el amarillo a su amigo Primoz Roglic gracia a su excelsa cronoescalada del sábado. El del Jumbo nunca hizo diferencias en montaña y no supo aprovechar la fortaleza de su equipo, que gobernó y bloqueó la carrera como lo hacía Sky pero sin el mismo resultado.

La victoria de Pogacar deja un buen pálpito precisamente por eso, porque no sólo rompió el guion previsto, sino que además se aprovechó del poder establecido para, sin un gran apoyo de su equipo, llegar indemne a la etapa decisiva y sacar el mazo cuando su rival ya no tenía margen para rebobinar. El Jumbo metió a tres ciclistas entre los cinco primeros de la crono, la confirmación de su dominio, insuficiente para amarrar el premio mayor. Los vatios encadenados no sirvieron esta vez. Por eso sabe mejor.
El triunfo de este esloveno de 21 años, que este lunes cumplirá 22, también mantiene abierta la puerta del porvenir, para esa generación de jóvenes que ha venido para quedarse, definitivamente para mucho tiempo. El Tour 2019 vio ganar a Egan Bernal, entonces de 22. El Tour 2020 se lo ha llevado Tadej Pogacar, nacido un año después. El futuro anuncia vibrantes duelos entre ambos. Y no serán los únicos.

Entre estas cavilaciones, el Tour llegó a París, algo de lo que incluso se dudaba en la salida de Niza. Sam Bennett, el maillot verde, se impuso en el último esprint. Pogacar redondeó el primero de los muchos éxitos que vendrán. Y el virus no condicionó la general ni el desarrollo de la carrera. El Tour de la pandemia se ha decidido dando pedales. Y ganó el mejor.

