Unos meses escandalosos en materia política, deportiva y económica en el Barcelona, Josep María Bartomeu terminó tomando la decisión de renunciar a su cargo como presidente del club, antes de que el voto censura de los socios terminara marcando el anticipado final de su mandato en los próximos días. Es que en las últimas horas, las autoridades de Catalunya dieron el visto bueno para la celebración de la votación de censura, más allá de las restricciones sanitarias por el rebrote en España y, viendo cómo venía la situación, Bartomeu se adelantó.
El presidente del Barcelona asumió el cargo en enero de 2014, en sustitución de Sandro Rosell, y posteriormente fue elegido en las elecciones que ganó en el verano de 2015. En las últimas horas, Bartomeu intentó por todos los medios aplazar el referéndum con el argumento de cuidar a los socios en un contexto donde el coronavirus está volviendo a instalarse en España, y sabiendo además que muchos de los socios que acudirían a votar son mayores de edad, pero ante las respuestas de las autoridades catalanas, finalmente decidió presentar la renuncia y evitar la votación.
Con respecto al timón del Barcelona, ahora una junta gestora se hará cargo de la situación hasta las elecciones que deben ser antes de que se cumplan tres meses. Quien estará al frente será Carlos Tusquets, un empresario que cuenta con un doctorado en economía de la Universidad de Barcelona que en el ámbito privado se ha destacado en negocios de hostelería (NH hoteles), energía (FERSA, hoy AUDAX) e inmobiliarios (Renta Corporación), entre otras compañías hoy cotizadas en Bolsa. Hasta hoy se desempeñaba como responsable de la Comisión Económica.
El último conflicto que había protagonizado Bartomeu fue hace algunas semanas cuando pidió a los futbolistas rebajarse los salarios como medida para colaborar con el club en el medio de la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus. El propio plantel no se tomó de la mejor manera las formas en la que la directiva apuntó a este recorte y contestó con un burofax que no negociarían una reducción de ingresos.
En todo este caos, el Barcelona debe jugar el miércoles ante la Juventus por la Champions League, trofeo que no conquista desde 2015. Pero el partido parece ser lo menos importante para el club que ahora vivirá una nueva etapa y se abrirá la gran duda sobre qué sucederá con Messi, quien tiene contrato hasta junio de 2021, pero aún no lo ha renovado.


