
El Rojo igualó sin goles ante Central Córdoba (SA) con un equipo muleto porque la prioridad es la Sudamericana
Era el momento propicio. A Independiente se le presentó una oportunidad inmejorable para tener prácticamente garantizada su clasificación a la próxima ronda de la Copa de la LPF. Y la desperdició. El equipo de Lucas Pusineri tuvo una actuación muy discreta. Es cierto que no se puede dejar de contemplar un atenuante ineludible: jugó con ocho suplentes. Está claro que la prioridad es la Copa Sudamericana. El Rojo visitará este miércoles a Fénix de Uruguay, por la ida de los octavos de final, y el técnico decidió preservar a más de medio equipo. De todas formas, eso no altera el concepto. Independiente fue un conjunto partido, totalmente inconexo durante casi todo el encuentro. Incluso jugando con un equipo alternativo tiene recambio y material para jugar mucho mejor de lo que lo hizo.
