La Academia se le plantó al 'Mengao' y no le ganó porque de manera insólita le anularon un gol a Licha López.
Fue un gran partido, con todos los condimentos. Lo empezó ganando Racing con el gol de Fértoli y enseguida lo empató Gabigol para ese 1-1 final que no se rompió de milagro. No se rompió porque fue insólito el tanto que le anularon a Licha López, como así también dos chances que no pudo convertir el capitán de la Academia. Y Flamengo también tuvo lo suyo, más que nada con un derechazo al palo de Bruno Henrique.
Los ojos, quizá, estaban más puestos en un Racing alborotado que en el rival que tenía enfrente. Es decir, el terremoto Milito y una carga de cuatro derrotas al hilo pintaban un óleo con colores oscuros y se esperaba la cara que iba a poner el equipo en este arranque de octavos ante el Flamengo. Y se puede decir que fue ambiguo el gesto, pero Racing tendría que haber ganado si no le hubiesen anulado un lícito golazo a Licha.
Racing castigado por los resultados y golpeado por su interna, jugó un buen partido. Terminó entero ante un rival muy complicado y lo más importante: tendría que haber ganado 2-1. El gol de Licha fue lícito y al árbitro se le antojó anularlo. Hay revancha, pero la cosa en Brasil será todavía más complicada. Y el gol de visitante lastima.


