Diego Schwartzman tuvo que luchar pero logro imponerse al estadounidense Tiafoe y esta en la próxima ronda
Después de perder sorpresivamente en la primera ronda de Montecarlo, torneo en el que arrancó su gira de canchas lentas, Diego Schwartzman (9°) buscó revancha en otro certamen de tierra batida, como le dicen los españoles. El porteño debutó directamente en segunda ronda del ATP 500 de Barcelona; cuando estaba casi acabado, encontró un hueco y se metió para seguir en la lucha. Tanto, que se lo ganó tras 2h29m a Frances Tiafoe (65°).
Fue el primer enfrentamiento entre ambos jugadores y la moneda cayó del lado del argentino. En un inicio de partido muy disputado, el Peque se mostró sólido con su derecha y castigó al estadounidense en más de una oportunidad.
Pero el N°65 del mundo no se dejó amedrentar y, con un tenis muy lúcido y mucha voluntad, logró llevar el ritmo del primer set, conectar buenos golpes y quebrar en el momento indicado y cerrar la primera manga a su favor por 6-3.
El arranque del segundo set pareció ser una continuación del primero. Tiafoe siguió demostrando sus buenas sesanciones en el polvo de ladrillo de Barcelona.
Quizá, el momento clave del encuentro fue cuando Schwartzman se encontraba con su saque 2-4 y 15-40, con la posibilidad de que Tiafoe estire su ventaja por sobre el argentino y sacara para partido. Pero el N°9 del ranking se pudo reponer, empezó a jugar cada vez mejor y remontar el marcador para cerrarlo por 7-5.
En el set decisivo y en base a un tenis superlativo, el Peque fue el claro dominador de las acciones, mostró frescura en sus golpes y dejó en claro que no estaba de paso en Barcelona.


