Superó 1-0 a Athletic Bilbao y se llevó la postergada edición del año pasado. Así rompió una sequía de 34 años
El festejo es en un clásico que quedará para toda la vida. El tradicional derbi vasco se vistió de gala para la postergada final de la Copa del Rey 2019/2020 y el que se bañó de gloria fue la Real Sociedad que le ganó 1-0 a Athletic Bilbao y desató su fiesta eterna.
El único gol del encuentro, desarrollado en Sevilla, fue anotado por Mikel Oyarzabal, de penal, a los 18 minutos del segundo tiempo. La final correspondió a la edición pasada del certamen, aplazada a raíz de la pandemia de coronavirus.
Un país, el vasco. Dos equipos: Real Sociedad y Athletic de Bilbao. Nunca antes había ocurrido en una final, como tampoco la postergación del partido por un año por el coronavirus que azota al mundo. Nada le importó a los de San Sebastián, que jugaron el encuentro con dientes apretados y la certeza de que, más allá de un título, en juego había un pasaporte a la eternidad. Porque las finales son todas inolvidables, pero tienen un condimento extra cuando enfrente está el rival de toda la vida.
Fue el tercer título de los txuri-urdines en toda su historia: 1909, 1987 y 2020. Por la previa eterna, por el partido disputado sin público, por la pandemia que azota a los seres humanos sin distinción de camiseta, el triunfo se saboreará por mucho tiempo. Tal vez por eso el propio Oyarzábal casi se va en lágrimas durante la entrevista a pie de campo, tras saberse campeón. “Estamos muy contentos, es un día muy bonito”, dijo el capitán.


