El Sabalero se impuso por 3-0 sobre La Academia con goles de Aliendro, Bernardi y Castro en San Juan y logró su primer título en toda su historia.
El equipo de Eduardo Domínguez fue más que La Academia y demostró por qué terminó primero en su zona de grupos. Venía de vencer muy bien a Independiente y volvió a dar otra muestra de carácter y buen fútbol. Pese a que el primer tiempo fue algo más parejo, los santafesinos se mostraron con mayor intenciones de quedarse con el partido.
Los goles llegaron en el complemento. A los 13 minutos, Facundo Mura desbordó por derecha y metió el centro para Aliendro, que la empujó y rompió el cero. Lejos de meterse atrás, fueron por más y antes de la media hora de juego, Leguizamón, que entró por la lesión del Pulga Rodríguez, asistió a Bernardi, que definió con categoría por encima de Gastón Gómez. Sobre el final, Castro, una de las grandes figuras, se metió en el área a pura gambeta y definió con clase al segundo palo para poner cifras definitivas al cotejo.
Hay que darle tiempo al tiempo. Al final, la justicia casi siempre se termina imponiendo. Colón había sido, por lejos, el mejor equipo de los cuatro semifinalistas y el segundo mejor de todo el campeonato, sólo por detrás de Vélez. No necesitó de tener a un arquero figura todos los partidos, tampoco apostar a los penales y sí a una idea de juego madre que lo llevó a conseguir el primer título de su historia en Primera División. Todas estas cosas lo diferenciaron de Racing, un finalista que se había metido por la venta y al que evidentemente la definición le quedó muy grande. De hecho, el 3-0 ni siquiera fue demasiado abultado.


