El número uno del mundo no se dejó sorprender por el uruguayo Pablo Cuevas que lo intentó, pero que se quedó lejos de dañar al serbio.
Después de arrasar en primera ronda con un tremendo nivel ante Tennys Sandgren, Novak Djokovic debía enfrentar una segunda ronda que apuntaba a ser totalmente diferente ante Pablo Cuevas.
El uruguayo es un jugador especialista sobre tierra batida, y que ha fraguado grandes a lo largo de su carrera en dicha superficie. Sin embargo, el nivel de Djokovic volvió a ser muy bueno, haciendo ver que está en un gran estado de forma y lanzando un claro mensaje de que no hay que olvidarse de su candidatura para ganar Roland Garros 2021. Finalmente, solventó la papeleta ante Cuevas en sets corridos y poco más de dos horas de juego.
El rival del serbio en tercera ronda es el a priori asequible Ricardas Berankis. El lituano llega tras vencer a Ugo Humbert en primera ronda y a James Duckworth en segunda, pero no es un jugador al que se le dé especialmente bien la tierra batida. Es un jugador de superficies más rápidas, por lo que no debería poner en demasiados aprietos a Nole.


