La 'Canarinha' arrancó ganando a una Venezuela diesmada, y confirma su favoristimo a quedar con la Copa.
La Canarinha le ganó 3-0 a la Vinotinto, afectada por un brote de Covid-19, en el partido inaugural del torneo continental. Marquinhos, de taco, Neymar, de penal, y Gabigol, de pecho, los goleadores. Ya hubo polémica con el VAR.
Dio la sensación de que Brasil siempre jugó con el resultado puesto. Supo desde el principio que le iba a terminar ganando a una Venezuela plagada de bajas por positivos de coronavirus. También pareció, en tren de sensaciones, que los de Tite jamás terminaron de pisar el acelerador a fondo y hasta cuidaron un poco el físico de cara a lo que se le viene.
El anfitrión, en el primer partido de la Copa América, agarró la pelota cada vez que quiso y también se desentendió de ella a gusto. Pudo haber superado el 80% de posesión ante una Venezuela que desde el pitazo inicial pregonó la acumulación de gente cerca del área propia y raramente llegó a desdoblar posiciones con el control de la bocha. Salió con un 5-4-1 destinado a aguantar, con el voluntarioso Aristeguieta como único delantero. Pobre este punta con sangre vasca. Estuvo tan solo entre los cuatro defensores de Brasil que cada pique o desmarque no pasó de una buena voluntad individual.


