La nadadora Argentina culminó su experiencia en Tokyo, con las consecuencias de la cuarentena que no pudo entrenar.
La nadadora argentina, quien no avanzó a las finales en las pruebas de 1500 y 800 metros, abrió su corazón tras su primera experiencia olímpica.
Tiene apenas 21 años y cargó sobre sus espaldas con el peso de las miradas de los fanáticos. Delfina Pignatiello llegó a sus primeros Juegos Olímpicos con la mochila de iniciar su experiencia en esta elite deportiva tratando de respaldar los buenos números que había firmado en las temporadas previas tanto en los Juegos Olímpicos de la Juventud como en los Panamericanos. Tras arrastrar un sensible problema en su preparación a raíz de la cuarentena del año pasado, la nadadora se despidió de Japón sin poder superar las fases clasificatorias de 800 y 1500 metros, pero con un gran aprendizaje que le servirá para el próximo ciclo olímpico.
Luego de quedar última en la serie de clasificación de los 800 metros con tiempo de 8:44.85, aclaró: “Mi objetivo de hoy era, sobre todo, disfrutar de la carrera y disfrutar de donde estoy. De nadar mi segunda carrera olímpica con todo lo que eso significa. Obviamente que no es el tiempo que quiero, no se me dio hoy en la competencia. Uno podría decir que fue un fracaso y que perdí, pero no siento que perdí nada. Simplemente no gané una medalla o no hice una marca, mi mejor marca. Pero yo gané un montón de experiencia, gané un montón de aprendizaje y me quedo con todo eso. Los Juegos Olímpicos y sus valores no se miden solamente con estar en el podio, hacer un tiempo o ganar un partido.
La nadadora argentina apuntó contra quienes la criticaron. "Un besito desde Tokio a los haters, que me motivan para mejorar la próxima", expresó, en un video donde está comiendo pizza después de competir. A su vez, agradeció a quienes la apoyaron en estos días: "La próxima será. Gracias a todos por los mensajes de aliento y cariño".



