Boca y Racing no pudieron salir del cero en el cierre de la jornada dominical que le cae mejor a la "Academia"
El Xeneize de Battaglia y la Academia de Úbeda no se sacaron diferencias e igualaron sin goles en La Bombonera.
No fue el mismo Boca, ni por lejos, del que regó de entusiasmo ofensivo los dos partidos anteriores, que marcaron a fuego triunfal el impacto de la llegada de Battaglia. Siendo justos, la calidad del rival tampoco fue la misma, aunque en la pincelada final, en la última media hora del partido, también pareció asomar que la decisión del joven entrenador de sacar a Varela, a Briasco (con alguna molestia física, ojo) y al Pulpo González tuvo algo que ver con esa ofensiva estancada que se vio durante el primer tiempo y buena parte del segundo.
Racing se la complicó cuanto pudo, del medio hacia atrás fue un campo minado para los intentos de Boca, que mantuvo la iniciativa y la búsqueda, pero un poco por el énfasis defensivo de la Academia y otro poco por falta de frescura y cambio de ritmo, fue un hueso duro de roer. Y cuando llegó a fondo, siempre estuvo Arias para ahogarle el grito. Sobre todo en un cabezazo a quemarropa de Izquierdoz en el primer tiempo, y un mano a mano a Vázquez en el segundo. Racing, eso sí, siempre estuvo cómodo con el empate, no se puso colorado en meter el colectivo delante de su arquero (un gol en contra en 9 partidos, no es casualidad...), porque el no perder siempre fue su prioridad.

