El equipo de Sebastián Battaglia ganó 2-1: pasó al frente con un tanto de Lisandro López y amplió Montes; en el complemento descontó el mismo Licha en contra y en el cierre vio la roja Mussis.
Boca ganó, pudo golear, pero no goleó porque le embocaron un gol de otro partido que cambió el partido. Fue victoria 2-1 ante Atlético Tucumán que cortó una racha de 45 años sin ganarle a este rival en su reducto (otro 2-1, en 1976) y que también sirvió para estirar la racha con Sebastián Battaglia a seis partidos, con cuatro victorias y dos empates. Y acomodarse en las dos tablas, la de posiciones y la de las copas.
Boca empezó a ganar desde el arranque. Ya sobre los 10 minutos, tras un tiro de esquina mal cobrado por Hernán Mastrángelo, Edwin Cardona lanzó el centro y Lisandro López , tras una serie de rebotes, hizo una media vuelta y estableció lo que era el primer tanto del encuentro.
A los 28', Boca se aprovechó de la tibia marca de la defensa del local y, tras una excelente jugada entre Pavón y Cardona, con pared incluida, Montes estiró la ventaja y, de yapa, festejó su primer gol como profesional. Era evidente que a esa altura el triunfo era más que merecido.
Una contra del Decano que terminó con Licha López metiendo la pelota en su propio arco tras una pifia. Y esto es fútbol: de ser un claro dominador, Boca empezó a sufrir durante un gran lapso de la etapa final. Ante la desesperación de buscar la igualdad se quedó con uno hombre de menos por la expulsión de Mussis. Ahora, el próximo miércoles, en Santiago del Estero, Boca enfrentará a Patronato por los cuartos de final de la Copa Argentina. Y más allá de querer sumar un nuevo título para las vitrinas, lo más importante es asegurarse la asistencia en el máximo certamen del fútbol en Sudamérica.

