Ashleigh Barty está haciendo historia para el tenis de su paÃs al hacer que una tenista local vuelva a una final del Open de Australia, algo que no ocurrÃa desde 1980, cuando Wendy Turnbull sucumbió ante Hanna Mandlikova. Han sido 42 años de sequÃa absoluta para el tenis australiano, ávido de una estrella y que ha encontrado en Barty no solo eso, sino a una heroÃna local que cautiva tanto con su tenis como con su personalidad. Intentará que el tÃtulo quede en manos de una australiana, algo que no ocurre desde que lo hiciera en 1978 Chris O´Neil.
Collins prolonga su sueño en Melbourne. Danielle Collins es valiente y sabe perfectamente que lo que quiere. Básicamente lo mismo que cualquier jugadora del circuito profesional. Siendo una fuente de inspiración por muchos por sufrir una enfermedad que podrÃa haberla impedido continuar con su carrera profesional, la estadounidense decidió continuar peleando por su objetivo y finalmente lo consiguió. Ya sabe lo que es ser finalista de un Grand Slam, después de derrotar a la polaca Iga Swiatek por 6-4 y 6-1 en una hora y 19 minutos de juego.
