Finalmente, Nole no podrá defender su título en el primer Grand Slam del año.
Después de 11 días, el partido de Novak Djokovic en Australia llegó a su final. La novela del número 1 del mundo terminó esta madrugada (mediodía en Australia) en el Tribuna Federal Australiano, cuando la Justicia decidió denegar la apelación de Nole, mantener la determinación del Gobierno de retirarle el visado y seguir adelante con la deportación.
El tenista serbio abandonó el país en un vuelo con destino a Dubái, informan medios locales. El vuelo, operado por las aerolínea Emirates, partió desde el aeropuerto de Tullamarine de Melbourne.
La decisión fue tomada de manera unánime por los tres jueces del Tribunal Federal, que abordaron este domingo en una vista virtual el recurso presentado por la defensa de Djokovic, quien fue recluido el sábado en un hotel de Melbourne.
Tras el anuncio, el tenista serbio dijo estar “profundamente decepcionado” por la cancelación de su visado en Australia.
Según la ley, Djokovic se enfrenta además a una prohibición de regresar al país durante tres años, excepto en ciertas excepciones, que pueden incluir “circunstancias imperiosas que afectan los intereses de Australia”.
La decisión supone que el visado del tenista serbio de 34 años ha quedado cancelado y tuvo que ser deportado por lo que no podrá jugar el Abierto de Australia que comienza este lunes. Y su lugar en el cuadro principal que ya fue sorteado sera ocupado por el italiano Salvatore Caruso.
Por ¡primera vez! en su carrera, Rafa Nadal disputará un Grand Slam sin Federer ni Djokovic. El español será el único jugador del cuadro que sabe lo que es ganar el Australian Open.
