Racing lo llevaba bien, a diferencia de los clásicos anteriores: manejó mejor la pelota, impuso condiciones, neutralizó el juego de River y lo atacó rápido. La visita hizo todo bien hasta el gol de Esequiel Barco.
El ex Independiente tomó la pelota, avanzó y sacó un derechazo desde lejos que se metió en el palo derecho de Gómez. Fue el debut en la red para Barco con la camiseta de River en cuatro partidos, y el primero a la Academia en su carrera profesional.
Con el marcador a su favor, el Millonario no sacó el pie del acelerador y siguió probando con Nicolás De la Cruz, Díaz y Julián Álvarez, tanto por arriba como por abajo. Y como el que no abandona tiene premio, el uruguayo aprovechó un error en la salida de Leonardo Sigali y sacó un latigazo para poner la pelota en el mismo lugar que Barco, tras una buena triangulación con Bruno Zuculini y Santiago Simón -lo habilitó de primera-.
Racing no bajó los brazos en el complemento y buscó el descuento con mucho fundamento. Y llegó por Enzo Copetti, a quien descuidaron en el área y cabeceó cruzado en el primer palo luego de un gran centro de Gabriel Hauche.
A partir de ahí a River se le hizo muy cuesta arriba y fue dominado de punta a punta. Y claro, no haberle dado la estocada final a su rival le salió muy caro sobre el final del partido. Cuando vino otro centro cruzado al area y Miranda termino igualando merecidamente el clasico.
