Instituto por primera vez se coronó en la Liga Nacional, en una final de película y no apta para cardiacos
Instituto logró lo que parecía imposible. Después de estar 2-1 abajo en las finales de la Liga Nacional de Básquet, dio vuelta la serie y se consagró por primera vez en su historia como campeón de la máxima categoría del básquet argentino. En una definición atrapante, que tuvo a Martín Cuello como el héroe, los cordobeses ganaron 85-84 en los últimos segundos de un juego que quedará en la historia de la competición.
Parecía una lucha de David y Goliat. Por un lado Quimsa, con toda su billetera capaz de traer un grupo de americanos (léase, Davaunta Thomas, Eric Anderson quien fue el máximo anotador del partido con 21 puntos, y Reyshawn Terry) para pelear la Liga Nacional. Y con todo su palmarés. El local Quimsa ya había ganado la edición 2014-2015 de la LNB al derrotar en la final a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia por 4-2, mientras que Instituto se clasificó finalista en la temporada 2018-2019, cuando cayó ajustadamente con el luego campeón San Lorenzo, por 4-3.
Instituto llegó a este certamen como campeón del anterior Súper 20 de 2021, pero su gran proceso basquetbolístico arrancó en 2017 con un subcampeonato en ese mismo torneo, también un segundo lugar en la Liga Sudamericana ante el Franca brasileño en 2018 y la misma posición en la Liga Nacional de 2019 al ser derrotado en la final con San Lorenzo.
Cuando el reloj ya marcaba que el lunes era cosa del pasado, se romperían dos estadísticas. Una: esa que decía que el que ganaba el primer cuarto se llevaba el partido. Es que, esta vez fue Instituto el que cerró la primera parte con un apretado 25-23. Pero, desde ese momento, Quimsa no estaría más adelante en el marcador hasta que el reloj marcara menos de cinco segundos para el final del partido. ¿La segunda? Por primera vez en la historia ganó un visitante en el quinto juego.
Una definición para el infarto
El final del partido fue no apto para cardíacos. Thomas erró un tiro libre que dividió la pelota en el rebote. Cuello y el americano lucharon cuerpo a cuerpo hasta la línea el lateral pero el extranjero tuvo la viveza y la velocidad para hacer rebotar la naranja en el argentino. La jugada fue tan reñida que se resolvió recién después de que los jueces vieran la repetición en varias oportunidades. Y la posesión fue para los locales.
Quimsa jugó rápido, otra vez con Thomas, que penetró sin encontrar tiro hasta quedar detrás del aro. Movió la pelota hasta la línea de tres y se fueron al tiempo muerto con seis segundos por jugar. Romano le hizo falta a Terry que fue a la línea de tiros con 4,8 segundos por jugar. Otro estadounidense con la definición en sus manos desde la línea. Pero no le tembló el pulso. Anotó los dos, poniendo arriba al local por primera vez en todo el segundo tiempo. 84-83.
El DT de Instituto, Lucas Victoriano, dio una indicación clara: “Vayan al aro fuerte”. Así, Copello jugó para Cuello que penetró y le dieron falta de Terry que se despidió del partido por su quinta infracción. Cuello empató en el primer tiro en 84. Y también encestó el segundo, dejando el partido 85-84 y poniéndole cifras finales el encuentro.
Quimsa sacó largo, dividió la pelota para que Anderson se arreglara, pero la marca de La Gloria impidió que el americano accediera a la última posesión. La chicharra decretó la victoria de los visitantes e Instituto gritó campeón.





