La tradicional ceremonia inaugural de cada Mundial estuvo rodeada de incertidumbre en Qatar 2022, ante la negativa de varios artistas importantes de formar parte y la expectativa por ver rodar por primera vez la pelota mundialista en Medio Oriente.
Las puertas del estadio Al Bayt, cuyo diseño representa a la tradicional tienda beduina, de la localidad de Al Khor, ubicada 35 kilómetros al norte de Doha, se abrieron cuatro horas antes del inicio del partido.
El evento fue conducido por el embajador de la Copa Mundial de la FIFA, Ghanim Al Muftah -un personaje popular local-, y la cantante qatarí Dana, junto al afamado actor estadounidense Morgan Freeman.
Después de un video con imágenes de Qatar, comienza el espectáculo en el estadio. La primera parte de la ceremonia es una representación de la cultura qatarí y de las diferentes tribus del mundo.
Morgan Freeman, actor estadounidense, cinco veces nominado y una vez ganador del premio Oscar, y Ghanim Al Muftah, filántropo, emprendedor e influencer qatarí, que tiene Síndrome de Regresión Caudal (una rara enfermedad que le impide mover la parte inferior de la columna vertebral) toman el centro del estadio e invitan a todos a sumarse a la celebración del mundial.
Una danza típica de Qatar sirve de transición para la siguiente escena del mundial. Y al ritmo de los tambores rituales, comienzan a sonar en el aire las típicas canciones de aliento de los 32 países participantes. Una de las primeras que se escucha hace erizar la piel: "Vamos, vamos, Argentina... Vamos, vamos, a ganar....".



