Juan Manuel Cerundolo conquistó así el primer título ATP de su carrera. De la Qualy a la corona.
Haber ganado su primer partido ATP ya era un paso importante para Juan Manuel Cerúndolo (335°), quien se había metido en el Córdoba Open tras superar la clasificación. Encadenar dos triunfos ya era mucho y clasificarse a semifinales, algo totalmente impensado. ¿Jugar la final y coronarse ante 500 personas que le hicieron la banca durante todo el partido? De otro planeta.
la cabeza que mostró el jovencito de 19 años cuando las papas quemaban, o sus drives bien profundos para meter en problemas al español Albert Ramos (47°), que llegaba entonado después de derrotar a cuatro argentinos en fila, incluido Diego Schwartzman (9°), el máximo candidato a la corona. Ante el marco más importante de su carrera, Juanma mostró la experiencia que le faltó al español para ganar.
En unos largos pero a la vez cortos 40 minutos, Cerúndolo abrochó el primer set ante Ramos. El 6-0 dejó en claro dos cuestiones: Juanma estaba preparado para semejante reto, mientras que el español no encontraba la forma de lastimar al bonaerense. En el segundo parcial se dio vuelta la tortilla: ahí mandó el zurdo español, que llevó el duelo a un tercer set. Instancia en la que había eliminado a Juan Ignacio Londero (88°), Tomás Etcheverry (234°), el Peque Schwartzman y Facundo Bagnis (130°). A Cerúndolo no.
En el 3° Set, el argentino recalibró el juego, recuperó el saque en el cuarto game (2-2) y emparejó de nuevo el desarrollo. Ramos Viñolas respondía a los martillazos del joven sobre el revés con jerarquía, en una pulseada cargada de tensión. Volvió a quebrar Cerúndolo (4-2) en un game largo y vibrante, y alzó el puño. Un drive paralelo invertido le permitió adelantarse 5-2. Y con semejante ventaja por delante, selló un título histórico con una devolución cruzada formidable, inalcanzable, para desatar toda la alegría, y coronarse por primera vez en el ATP Tour. A lo grande.



