
Diego Schwartzman cumplió su sueño y pudo coronarse Campeón en su País, se cortó la sequia de Campeones nacionales
El número 9 del mundo obtuvo su primer triunfo en nuestro país y su cuarta corona en el ATP Tour, frente a la gran revelación del certamen, Francisco Cerundolo.
Diego Schwartzman, el tenista del que médicos y expertos en las raquetas aseveraron que no podría arribar a la elite por su altura, hace años que se acostumbró a contradecir a los pesimistas. La temporada pasada, al llegar a las semifinales del Abierto de Francia, al Top 10 (fue 8°, hoy es 9°) y clasificarse para la Copa de Maestros de Londres, dio un distinguido salto de calidad. Pero, con los 28 años, volvió a escribir un capítulo de novela; uno más. Después de trece años, el ATP 250 de Buenos Aires volvió a lucir un campeón local (David Nalbandian, en 2008, había sido el último antes del dominio español). En la 27ª final entre argentinos de la Era Abierta (desde 1968), el Peque se consagró en el court central Guillermo Vilas exhibiendo su jerarquía y venciendo por 6-1 y 6-2, en 1h20m, a Francisco Cerúndolo (22 años), que soñaba con ganar y ser, junto con Juan Manuel (el precoz ganador del Córdoba Open), los primeros hermanos en obtener títulos individuales de la ATP en semanas consecutivas.
El parcial inicial duró 41 minutos y terminó con un categórico 6-1 para Schwartzman, aunque el resultado no terminó de reflejar la paridad que hubo un muchos pasajes del partido.
Peque lo quebró a Cerúndolo de entrada en dos oportunidades para ponerse 4-0 y volvió a quedarse con el servicio de la sorpresa del torneo en el séptimo juego para llevarse el set.
Como ocurrió en el primer parcial, Peque le quebró el saque a Cerúndolo en el inicio y se puso arriba 3-0, aunque Francisco se recuperó rápido y se puso en servicio.
Sin embargo, Schwartzman otra vez se quedó con el saque de su adversario en el sexto game; repitió en el octavo y cerró una categórica victoria frente a Cerúndolo, que no pudo tener su final soñada en una semana que fue soñada para él.
Esta fue la segunda final del Argentina Open para el Peque, que ya la había jugado en 2019 y cayó de manera inapelable ante el italiano Marco Cecchinato por 6-1 y 6-2. "Es un sueño ganar el título acá, en mi casa, ante mi familia y amigos, espero lograrlo", dijo ayer Schwartzman, primer preclasificado del torneo, tras derrotar por 6-0 y 6-4 al serbio Miomir Kecmanovic (42°) en la semifinal. Y lo concretó.
Por su parte, Francisco Cerúndolo, la gran sorpresa del Argentina Open, jugó su primera final ATP. Este joven tenista de 22 años arrancó su camino en la qualy del certamen y se ganó su lugar en el partido decisivo gracias a la victoria conseguida en la semifinal ante el español Albert Ramos Viñolas (46°), por 7-6 (5), 3-6 y 6-2.



