Colón y Unión no pudieron quebrar el empate, un gran segundo tiempo, donde otra vez Pitana dejo mucho que desear
El Tate arrancó manejando las riendas, pero el Sabalé mejoró y terminó mereciendo más si no era por las atajadas de Mele. Pitana no cobró dos penales.
Colón y Unión mostraron una cara muy distinta en el segundo tiempo y el clásico de la ciudad terminó siendo el espectáculo que se esperaba. Con injusticias arbitrales, inocencias de parte de los protagonistas y destellos de buen juego, el encuentro terminó empatado. Si hubo un merecedor era el Sabalero, sobre todo por lo hecho en la última parte, más allá de que el Tatengue en sus ráfagas de buen fútbol,logró preocupar a Burian. Pero si esto terminó sin goles, en gran parte, fue por Santiago Mele, el joven arquero de Union.
En el comienzo del complemento, surgió la primera polémica del partido por el agarrón a Franco Calderón que Unión pidió penal, pero el árbitro Néstor Pitana no cobró nada. La jugada es muy fina, pero la acción comenzó fuera del área. Instantes después, Colón pidió un penal inexistente por mano de Diego Polenta -está apoyada sobre el piso- y, a los 12 minutos, llegó la gran polémica del encuentro.
Ramos debió ser expulsado por doble amarilla luego de ir con la plancha contra la humanidad de Paolo Goltz, pero el juez principal ni siquiera observó la falta.
