El Lobo hilvanó su segunda caída en fila, esta vez ante su gente en el Bosque, y quedó a tres puntos del líder Boca, que espera al resultado entre Atlético Tucumán y Estudiantes.
Al esquema de Gimnasia, no tan errado, le faltaron las individualidades que suelen darle soluciones. La contracara fue el Tigre de Diego Martínez, al que sus figuras le dieron todas las respuestas que necesitaba: un Retegui sobresaliente se la bancó solo contra la zaga local y Colidio, Armoa y Castro construyeron alrededor de él.
Igual, quedarse con esos jugadores sería quitarle mérito a la visita, que funcionó como un instrumento bien afinado. Esta forma, de hecho, se vio reflejada en el gol: un bochazo flojo de Enrique fue cortado de cabeza por Blondel y tomado por Menossi, quien hizo una pared veloz con Retegui y dejó solo a Armoa para que metiera el 1-0. De defensa a ataque y de ataque a gol en 10 segundos, ni más ni menos.

